La población alpujarreña, es principalmente, gente afable, sencilla y servicial que se toma la vida de otra manera, sin agobios ni prisas.
Algunas tradiciones son comunes para toda La Alpujarra, aunque existe una enorme riqueza local de festividades y costumbres. Entre los rasgos comunes podemos destacar el fuego y la pirotecnia en las festividades. Entre las tradiciones que se han conservado en Las Alpujarras destacan las fiestas de Moros y Cristianos, representación simbólica de los enfrentamientos que se desarrollaron en el siglo XVI. Las Fiestas de Válor de Moros y Cristianos son las más renombradas.
En cuanto a la música, hay que hacer una mención de los troveros. El trovo consiste en la improvisación de canciones organizadas en quintillas que se suceden a modo de respuesta entre los cantantes.
Por otra parte, desde 1982 se celebra anualmente el Festival de Música Tradicional de La Alpujarra, el segundo domingo de agosto, lo que ha contribuido a mantener el folclore tradicional de estas tierras.
Las manifestaciones artesanales más interesantes las encontraréis en los tejidos; ya existieron antiguamente talleres de seda en la zona. Cortinas, colchas y mantas tienen gran aceptación entre los visitantes. También podemos encontrar personas que elaboran esparto, alpargatas, orfebrería, forja, tallistas, pirotecnia, cestería entre los oficios más importantes del lugar.
El alma de la alpujarra se contempla en sus casas, sencillas, practicas, construidas con materiales del entorno (piedra, pizarra, launa), confundiéndose con su entorno y salpicando con sus colores blancos las faldas de las montañas de Sierra Nevada